LOS CHONEROS REFUERZAN ALIANZAS CON TIGUERONES Y CHONE KILLERS PARA DOMINIO TERRITORIAL
- By MarceloToapanta
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En un giro significativo en la dinámica del crimen organizado en Ecuador, la banda Los Choneros ha restablecido alianzas clave con las bandas Tiguerones y Chone Killers. Este nuevo triunvirato ha resultado en una notable reducción de la violencia en áreas como Esmeraldas y el distrito Nueva Prosperina en Guayaquil desde finales de 2023.
Estas alianzas, que se desmoronaron en 2020, se han reconstituido en respuesta a la militarización y la creciente presión policial en el país, según Renato Rivera, coordinador del Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado (OECO). Tiguerones y Chone Killers, antiguos aliados de Los Lobos desde 2021, han vuelto a unirse a Los Choneros, liderados por el prófugo Adolfo Macías Villamar, alias 'Fito'.
Esta reorganización ha modificado el panorama criminal, concentrando el enfrentamiento entre Los Choneros y Los Lobos, y alejando a Tiguerones y Chone Killers de la confrontación directa. Como resultado, las muertes violentas han disminuido en las regiones afectadas.
El coronel Roberto Santamaría, jefe de Policía del distrito Nueva Prosperina, confirmó que Los Tiguerones retomaron su antigua alianza con Los Choneros desde el segundo semestre de 2023. Chone Killers, con operaciones en Durán (Guayas), también se han realineado con Los Choneros, según informes policiales.
El impacto de estas alianzas se refleja en una disminución del 86,79% de la criminalidad en Nueva Prosperina, que ha pasado de ser el lugar más violento de Guayaquil a ocupar el séptimo puesto entre diez zonas en términos de violencia.
Este cambio en las alianzas entre bandas criminales surge como una respuesta estratégica a la situación de conflicto armado interno declarada en el país, donde bandas como Los Lobos han incrementado sus ataques. La unión de Los Choneros con Tiguerones y Chone Killers resalta la importancia estratégica de estas bandas en la cadena de custodia del narcotráfico en Ecuador, controlando rutas clave desde la frontera con Colombia hasta los puertos marítimos y ofreciendo servicios de sicariato especializado.
Este desarrollo plantea nuevos desafíos para las autoridades ecuatorianas en su lucha contra el crimen organizado y el narcotráfico, y pone de manifiesto la complejidad de la situación de seguridad en el país.