Una madre con sus tres pequeños hijos, dos varones de dos y tres años y una niña de siete, fueron hallados en las frías paredes de lo que alguna vez fue la estación de tren en el barrio La Estación. Hambrientos y apilados en las rieles del tren, fueron encontrados por una joven que, conmovida por su dolorosa situación, compartió fotografías en redes sociales en busca de ayuda.
La solidaridad de algunas personas llegó con cobijas y alimento, pero fue insuficiente para solucionar la difícil situación de esta familia migrante venezolana. Adriana Páez, líder de colectivos de ayuda social, visitó el lugar la noche del martes 7 de febrero y constató la situación de vulnerabilidad en la que se encontraban los menores. "Los adultos podemos aguantar cualquier cosa, pero los niños en esa situación nos parten el alma", declaró conmovida.
La situación de inseguridad en la zona también afectó a esta familia, ya que Páez contó que fueron despojados de los plásticos y ropa con los que contaban para protegerse del temporal. La activista social no entiende cómo pueden existir personas que ataquen a seres vulnerables y, lo que más la preocupa, es que la noche del miércoles 8 de febrero ya no los encontraron en el lugar. "Me dijeron que están en los semáforos, pero no los encontramos, estamos preocupados", dijo Páez haciendo un llamado a las autoridades a colaborar en este caso.
Este es otro ejemplo de la difícil situación por la que están pasando muchos migrantes venezolanos en la actualidad, y es necesario un esfuerzo conjunto de la sociedad y las autoridades para brindarles la ayuda y protección necesarias.