El primer caso fue reportado el 30 de septiembre de 2022. Fue el arranque de un nuevo brote de cólera en Haití, que hasta este domingo 23 de octubre de 2022 suma 127 casos confirmados y otros 1 235 bajo sospecha. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha notificado 47 muertes.
Las primeras detecciones fueron en Puerto Príncipe, la capital. La OPS ha advertido que “las dificultades para acceder al agua presentan un alto riesgo de expandir la epidemia a otros departamentos del país”. Según el informe más reciente, ocho departamentos (provincias) registran casos sospechosos.
La última alerta por el bacilo Vibrio cholerae ocurrió hace tres años en el país caribeño. Ahora los niños representan el 41% de los afectados y existe el riesgo de un aumento de infecciones en la Prisión Civil de Puerto Príncipe, donde hay más de 270 casos sospechosos.
Los disturbios civiles, la falta de acceso a las poblaciones afectadas y las restricciones logísticas y de combustible están obstaculizando las operaciones de respuesta a la emergencia. Son las consecuencias de la profunda crisis sociopolítica que vive Haití, a la que se suma una ola de violencia.
Acceder a agua segura es cada vez más difícil. Incluso plantas embotelladoras han parado la producción debido a la escasez de combustible. En las últimas semanas, los organismos internacionales han entregado 1 200 galones de combustible para asegurar la continuidad de las operaciones del Centro Nacional de Ambulancias.
El cólera es una infección diarreica aguda, causada por ingerir alimentos o agua contaminados con el bacilo Vibrio cholerae. Su incubación es breve; puede variar entre horas y cinco días. La diarrea copiosa y el vómito pueden conducir rápidamente a una deshidratación grave y a la muerte, si no se trata oportunamente.
Se calcula que entre el 80% y 90% de los infectados puede presentar síntomas, entre leves y moderados. En la mayoría de los casos es difícil de distinguir clínicamente de otras enfermedades diarreicas. Menos de un 20% puede padecer deshidratación moderada o grave.
Durante el 2020 fueron notificados 323 300 casos en 24 países; hubo 857 muertes. En América, Haití concentra más del 90% de los reportes. Desde el 2017 el mundo mantiene una estrategia para poner fin a esta enfermedad en el 2030.
La última epidemia de cólera en la región de las Américas fue en los 90. Comenzó en Perú y se extendió por gran parte de Sudamérica. En 1991, Ecuador reportó las primeras infecciones. Ente febrero y abril de ese año hubo más de 2 400 casos sospechosos, 682 confirmados y 59 fallecidos.
Las emergencias más recientes por cólera se han activado en Haití, en 2010 y 2019. El brote de este año se ha extendido a su vecino país, República Dominicana, donde detectaron un caso importado. La enfermedad no se transmite por contacto con personas infectadas, sin embargo, la bacteria puede estar presente en las heces entre 1 y 10 días posteriores a la infección y vuelve al medio ambiente, que es la principal vía de contagio.
Hay muchos serotipos del Vibrio cholerae, pero solo dos causan brotes. Estos son el O1 y el O139. El primero ha sido causante de los últimos brotes. Como medida de control existen vacunas orales, que deben complementarse con mejoras en el acceso a agua potable y saneamiento.
Fuente: El Comercio.